Articulo de opinión:
http:// www.eltiempo.com/opinion/forolectores/guayos-caidos_7890426-1
Guayos caidos
Que el fútbol colombiano está en crisis es una realidad que el aficionado conoce desde hace mucho tiempo y que se refleja en los mediocres resultados internacionales. Sin embargo, a la baja calidad del espectáculo se ha sumado en los últimos años una severa debacle financiera, que tiene a la mitad de los clubes profesionales del país al borde de la quiebra y a los jugadores a punto de no salir a las canchas.
Esta situación va en contravía de las exorbitantes ganancias que el negocio del balompié genera en otras latitudes. Según el escalafón de la consultora Deloitte, los 20 equipos más rentables del planeta, encabezados por el Real Madrid y el Barcelona de España, produjeron el año pasado más de 4.000 millones de dólares. En contraste, los informes de las escuadras nacionales reportaron a finales del 2009 un balance de pérdidas por unos 11 millones de dólares, más de 20.000 millones de pesos. Estos abultados déficits se han traducido en el incumplimiento de las más básicas obligaciones laborales con los deportistas, como el pago de sus salarios, los aportes a la seguridad social y los parafiscales. El inicio del torneo A de la división mayor ha estado marcado por continuas y justificadas amenazas de huelga en el Once Caldas, el Pereira, el Pasto y el América, entre otros. Algunos más siguen en aprietos económicos, como el Cali, Cortuluá, Millonarios, Quindío y Real Cartagena.
No causa mayor sorpresa el lamentable estado del deporte más popular del país. Hace años que el nivel del espectáculo brindado no es atractivo y el rentado carece de figuras que lleven fanáticos a las graderías porque las venden muy rápido. Por otro lado, la mayoría de los estadios se encuentran en condiciones lamentables -a pesar de las mejoras actuales para el Mundial Sub-20 del próximo año, del cual Colombia será sede-; las boletas son costosas para el bolsillo promedio y la agresividad de las barras bravas ha ahuyentado a muchos aficionados, que prefieren seguir a sus equipos por televisión. Por ejemplo, en las siete primeras fechas del torneo pasado el promedio nacional fue de 9.592 espectadores, mientras que en el mismo período del actual la cifra bajó a 6.103.
Por este motivo, la decisión del nuevo director de Coldeportes, Jairo Clopatofsky, de "intervenir" el fútbol profesional es la más acertada. El Gobierno no sólo cuenta con las herramientas regulatorias para ordenar esta actividad, sino que ha presentado un proyecto de ley para convertir las escuadras en sociedades anónimas. Para los dirigentes de la Federación Colombiana de Fútbol, las declaraciones del funcionario pondrían al país en la mira de la Fifa y podrían desembocar en sanciones ad portas del próximo Mundial Sub-20. Sin embargo, el balompié profesional no puede continuar comportándose como una isla, donde la ley del deporte se incumple y donde los derechos de los trabajadores se congelan. El futbolista no es culpable de los ineficientes manejos administrativos de los oncenos ni de que el anticipo del patrocinio millonario de la liga ya se haya gastado. La eventual molestia de la Fifa no puede servir de tapadera del fracaso gerencial de la actual dirigencia ni de excusa para sostener un statu quo inaceptable.
Como lo afirmó Clopatofsky, Coldeportes debe asumir sus responsabilidades como ente de vigilancia y garantizar que los jugadores sean tratados con dignidad. Y si se necesita revocar los reconocimientos deportivos de varios clubes, pues bien le haría al fútbol profesional contar con menos, pero rentables y respetuosos de sus obligaciones. La iniciativa que hoy transita por el Congreso tampoco será la fórmula mágica que los salvará. El balompié nacional requiere reformas administrativas y un revolcón que le quedó grande a la mayoría de quienes hoy manejan las riendas del negocio.
Resumen:
El futbol Colombiano está en crisis desde hace muchos años y este se nota en los resultados a nivel internacional. La mitad de los clubes Colombianos se encuentran a punto de la quiebra, hace muchos años el futbol Colombiano no tiene grande figuras lo cual no hace atractivo al fanático ir a ver a su equipo y además el lamentable estado de las canchas.
Por este motivo, la decisión del nuevo director de Coldeportes, Jairo Clopatofsky, de intervenir para mejorar las condiciones del los jugadores y del espectáculo para que el futbol Colombia hace más rentable.
Opinión:
Desde mi punto de visto el nivel del futbol Colombiano es demasiado malo en comparación con las ligas de otros países de sur América, esto de da porque nos hemos convertido en un país en el cual hay un jugador bueno e inmediatamente los venden a otro país, en cuanto a lo del coldeporte me parece bien porque hay jugadores explotados y a veces ni les pagan los salarios como es el caso de muchos clubes colombianos.
Preguntas.
¿Que es comprender?
¿Quien es un buen lector?
¿Cuales son los pasos para una buena lectura?
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